lunes, 26 de febrero de 2018

LADY BYRD* - 2017 - GRETA GREWIG



Totalmente de acuerdo con Juan Manuel González. La vimos hace cosa de un mes y no me acuerdo de nada. Como una peli intrascendente más. Bueno sí, me acuerdo de una cosa: que la actriz principal, Saoirse Ronan era un artistaza (aunque no como para enamorar y subirla a los altares, eh) y que si le dan el Oscar bien ganado se lo tiene. Pero lo de Greta como directora es una pena. Con lo alto que había subido en este blog gracias a Frances Ha. 


De lo único que me acuerdo es de la casa azul. Y de que gracias a las lecturas posteriores a la peli saqué la conclusión que tenía mucho de autobiográfica y salía el puente de Sacramento, donde estuvimos tomando una cerveza cuando fuimos por allí. Pero todo en plan videoclip, vaya.

Una estrella por la desdramatización de algunas cosas y a pasar página de esta pareja, porque también este mes (10 de febrero) hemos visto la primera de Noah Baumbach, o sea, Kicking and Screaming de 1995 y aún me acuerdo menos de ella. La tiré del disco duro inmediatamente. Gracias a esta benévola reseña rememoro un poco de qué iba, ahhhh, ahhhh, de estudiantes y graduaciones, ahhh, ahhhh. 

domingo, 7 de enero de 2018

BARNEY'S VERSION* - 2010 - RICHARD J. LEWIS


Solo tiene un buen gag, el de Dustin Hoffmann sobre el pollo. Muy poco para una comedia tan celebrada. Vaya tiempos estos.






La primera parte de la película, o sea, la italiana, es como lo de Woody Allen con Barcelona. Si no fuera porque no teníamos otra cosa que hacer, nos hubiéramos ido a la cama.



Lo del matrimonio judío se hace también bastante infumable. Menos mal que acaba con la promesa de algo más. Justo en su boda Barney se enamora de una mujer con ademanes de diosa, Rosamund Pike.


Y ahí empieza lo mejor de la película o el asunto de más calado: ¿puede un hombre feo conquistar a una mujer guapa? La respuesta es sí. Si pone todo su empeño, todo, absolutamente todo, sí. No hay diosa por muy hermosa que sea que no caiga ante la verdad del amor. Otra cosa es conservar a la diosa. Porque... cuando se cruce ella con un guapo en su camino, todo se pondrá en cuestión. Y aquí viene la parte más interesante: la caída de Barney, o sea, el pecadillo de una noche de infidelidad. Según el código universal puritano, eso es más que suficiente para que pagues con tu vida. Un código siniestro o un juicio parcial que no muestra que si la Rosamund le deja no es porque no pueda perdonar esa noche tonta sino porque ella tiene ya al guapo entre ceja y ceja. Cabrona. Un personaje como el tuyo no se merece subir a los altares. La pondré en las etiquetas para seguir su carrera de actriz y porque la forma en que sonríe o resiste mientras es asediada, es de las que enamoran. Pero lo de usar el tropiezo de Barney para escapar con el guaperas progre, eso no tiene perdón.


Es lo que tenía que haber contado Barney si la película o el guión tuvieran un poco de fuste. Pero como no lo tiene, pues se queda con una estrellita* spycin y a otra cosa.


A lo del maquillaje. Excelente con Giamatti pero mucho más flojo con Rosamund.


Como esta parece ser la mejor película del canadiense Richard J. Lewis no le prestaré más atención. Paso de poner un careto que se me olvidará pasado mañana. Su nombre no va a ser un señuelo para elegir ver otra película. Más bien lo contrario. 

sábado, 9 de diciembre de 2017

RUNNING ON EMPTY* - 1988 - SIDNEY LUMET



Pinchazo en hueso. Ahhhh. Estábamos tan encantados con los últimos Sidney Lumet que nos descargamos cuatro más. Y la primera en la frente. Una historia bastante patética de una familia que huye unida de la justicia que... nos recuerda aquel eslogan de que la familia que huye unida, permanece siempre unida, ahhhh


¿Por qué le doy una estrella* spypcin en vez de un cero? No sé. Porque la mezcla del american way of life de una familia de clase media con el terrorismo de los ejércitos de liberación es como poner pistolas a los apóstoles, y si encima los actores son bastante malos y el director parece que no se cree la película que está haciendo casi que te apiadas de él. O sea que una* por piedad ja ja ja


Mira que es malo el viejo colega terrorista. Aunque el tipo más petardo es el padre de familia:


La aparición final del padre de la madre, o sea, del abuelo, hace bueno al marido de la hija ahhh


Pero bueno, el padre de todo era Sidney Lumet y el hijo River Phoenix que ya tenía una etiqueta por otra peñícula bastante mala a la que también le puse una sola estrella.


A la hoguera con ella.

Ay. Me olvidaba de la chica.


Mejor. Como si no la hubiéramos visto. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

DOG DAY AFTERNOON*** - 1975 - SIDNEY LUMET



No entiendo muy bien cómo funciona la industria y la recepción del cine (sobre todo después de su venta a las televisiones que ya no veo nunca jamás). Pero desde luego, de un modo muy diferente a la de la música. La gente sigue oyendo a los Beatles, a los Who o a Kurt Cobain con total normalidad, pero si hablas de una película de los años setenta pensarán que eres un cinéfilo o un arqueólogo del séptimo arte (o un televidente aburrido). Así que rescatar del baúl de los recuerdos una película que podía seguir de estreno hoy mismo, en el 2017, debe de ser otro arte. El arte de algunos esforzados bloggeros je je je.


Lo de las modas en los peinados o el vestido no sería problema para estrenar ahora DOG DAY AFTERNOON, porque siempre el cine siempre ha contado historias de otras épocas. Pero claro, ver a Al Pacino tan jovencito, no colaría.


Pero bueno, a lo que vamos: que DOG DAY AFTERNOON es un peliculón tres*** estrellas SPYCIN que no puede quedarse en el baúl de los recuerdos, así que los más allegados a este blog, ya sabéis dónde la tenéis (y los no allegados no tienen más que pedir enseñando la patita por debajo de la puerta).


Las buenas películas, además, pueden crear una espiral de interés o de mitomanía, sobre todo cuando te dicen que la historia está basada en hechos reales, porque entonces, como en la así llamada "novela histórica" te dan ganas de conocer la historia de verdad en que se basó la película o la repercusión de la propia película en el curso de la vida de los propios personajes (y sus encarnaciones en la pantalla). Pero ahí no me pillan. El cine se acaba cuando se acaban los más de 120 minutos que tiene este peliculón y ya nos vale.


Hombre, poner las etiquetas en la columna de la derecha, sí. Aparte de Al Pacino me apetece poner el nombre de otros tres grandes actores que dan vida a esta historia: el del colega Sal (John Cazale), magnífico personaje. El del poli (Charles Durning), ¡que bueno!


El del homosexual: Chris Sarandon (lo borda):


Y hasta el del jefe de la oficina bancaria que es la pura reencarnación del estoicismo y la aceptación del destino, Sully Boyar:


Y etiqueta y una foto más para el jran SIDNEY LUMET haciendo jran jran cine:



lunes, 20 de noviembre de 2017

THE BIG SICK** - 2017 - MICHAEL SHOWALTER



Como la primera vez que vimos a Zoe Kazan no la convertimos en diosa spypcin porque en aquella peli había brillado más como guionista que como actriz, aprovechamos a hacerlo ahora (sin mucha convicción también) en esta difícil comedia en la que interpreta a la novia norteamericana de un paki que hace en la pantalla lo que había vivido en persona. Juegos estos del cine con la vida que parecen hechos para cinéfilos o para lectores de la prensa del corazón, especies estas de las que no participo mucho.


Protagonista femenina a parte, creo que The Big Sick es una película bastante complicada en la que  por las dificultades de ver los gags en subtítulos, me pierdo muchas cosas.


El tema de la integración es seguramente la parte más delicada para ser tratada en clave de comedia. No encaja muy bien que el padre del prota vaya de moderno con el hijo y que la madre le busque novia paquistaní. Por la otra parte, el rechazo inicial del paqui por parte de los padres de la chica  se transforma rápidamente en adopción, como si los anglosajones fueran mucho más avanzados en tolerancia que los asiáticos. Que pudiera ser, pero que no es el tema porque es solo una historia.


El humor de los monólogos de los clubs de la comedia es algo que no me acaba de enganchar. Supongo que por un problema de traducción y de referencias.


La parte más graciosa gira en torno a la enfermedad real de la novia y no a la enfermedad del amor con la que juega el título. Un amor (sobre el que ya todo el mundo parece estar de acuerdo) que llega después de una o varias sesiones de un sexo sin mayor emoción que el propio placer físico o el pasatiempo de una noche. En los tiempos de internet se ha vuelto tan intrascendente el sexo que ya ni siquiera aparecen las tradicionales escenas o tomas de cama.


La desdramatización del sexo siempre me ha parecido bien (y ya no digamos si pensamos en el trasfondo diario de la violencia de género), pero su escasa contribución a la relación amorosa se me empieza a escapar.


Este es el director, Michael Showalter. Nacido en 1970, tiene ya un buen recorrido cinematográfico pero Hawkmenblues no tiene ninguna de sus pelis en su blog, de ahí que no supiéramos nada de él. Le ponemos en las etiquetas, y al tiempo.  

domingo, 12 de noviembre de 2017

THE HUSTLER** - 1961 - ROBERT ROSSEN



Nunca me ha gustado el virtuosismo, esa especie de arte del arte. Y en el cine, menos. Yo diría que el lugar del buen arte, está más o menos a mitad de camino entre lo amateur y el virtuosismo. Por eso no me gustó THE HUSTLER. Aunque no me quede otra que darle dos estrellas** sPyP.


El comienzo de la peli es trepidante y te hace pensar en lo mejor. El cóctel entre la ambición, la apuesta y el timo parece perfecta. Pero en la segunda partida de billar ya empieza el dramón:


Y como el simple juego del billar no podría sostener un drama de dos horas, aparece el segundo motivo:


A partir de ahí todo es dar vueltas a lo mismo. Como un violín o un saxofón cuando coge un motivo y le hace mil piruetas. De repente noto como que me entra sueño y que no sé si voy a aguantar toda la peli. Pero los músicos son extraordinarios, y cada pantallazo te abre los ojos: Me encanta su primer socio de correrías, Myron McCormick.


Y la pareja contraria, George C. Scott y Jackie Gleason.


O hasta los tipos de un billar de mala muerte que ponen la nota más negra y cruel:


Piper Laurie tiene algunos momentos felices pero es imposible enamorarse de ella con tanto alcohol por medio. Las relaciones tormentosas de parejas debieron de ponerse también de moda por aquellos años (Taylor y Burton lo llevarían a lo máximo cinco años después en Quién teme a Virginia Wolf ,1966).


De Paul Newman qué les voy a decir. Que ninguna mujer podrá dormirse mientras esté en pantalla. Me encantó este fotograma en que se sienta en la ventana exactamente igual que en una ilustración de Norman Rockwell (habría que saber quién se inspiró en quién)


Robert Rossen no sólo fue el director sino también el guionista de The Hustler. Con un pasado comunista, Rossen vivió años difíciles en la época de la caza de brujas. Su cara y su pose me recuerdan bastante al personaje de Fat Minessota, un virtuoso de las carambolas.


Robert Rossen había ganado ya un Oscar diez años antes con EL POLITICO, película que habrá que ver antes de que se nos olvide. Con The Hustler alcanzó la candidatura pero no la estatuilla. El virtuosismo siempre está bien visto. Incluso viniendo de un hombre tan sospechoso (!).

sábado, 4 de noviembre de 2017

DIRTY PRETTY THINGSº - 2002 - STEPHEN FREARS



Otra mala (celo pelotero) de Frears. Y van.... Ahhhh. Te fías de las críticas y metes la pata. Hacer un thriller con el duro tema de la inmigración no es cosa fácil. Como la presidenta dijo al levantarnos del sillón y llevarnos otro chasco: no es lo mismo un cómic que una película. DIRTY PRETTY THINGS es poco más que un cómic de truculencias en el que lo más divertido es que el malo sea un español en Londres, o sea, Sergi López, ja ja ja.


La historia de amor (o de supervivencia) entre un nigeriano y una turca, merecerían mucha más delicadeza y profundidad.


Qué pena haber echado a perder el concurso de la querida Audrey Tautou, o sea, Amely.

Hay otro malo. Un paki:


Unos polis muy tontos (los de inmigración):


Y un chino que es como el ángel de la guarda del prota y que vale para todo:


Según parece el director se olvidó de que había empezado la película en un aeropuerto con el protagonista haciendo de taxista pirata. Y digo que se olvidó porque luego no vuelve a salir en toda la película. Y es que el nigeriano, mira por donde, acaba siendo doctor:


A estas astracanadas de guiones yo antes lo llamaba "cine español" pero ya ven que el gran Frears también se apunta.

O sea, una película para olvidar.  Y otra mala noche por culpa de habernos propuesto ver una película por semana.