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jueves, 4 de febrero de 2021

ON CHESIL BEACH* - 2017 - DOMINIC COOKE

 


Lo de los ingleses y el sexo no tiene solución. Tanto es así que, dado su imperio cinematográfico, lo del sexo tampoco parece tener solución en el resto del mundo, porque vamos para atrás como los cangrejos. La peñícula hace como que la historia es antigua, de los años sesenta, pero no cuela. Si buscaba taquilla, es porque el tema del fracaso de la noche de bodas sigue caliente. No he leído la novela de Ian McEwan (ni lo haré) pero convertir el polvo de la noche de bodas en el centro o eje de más de la mitad de la película a base de ir metiendo flash backs según el chico va metiendo la mano entre las faldas, es de apagar e irse a hacer otra cosa.  Cuando el fracaso es ya una realidad, la acción avanza un poco. El chico se deja el pelo largo y está más guapo, y ella sigue con su violín, ese instrumento que parece devolver a muchas jovencitas del siglo XXI actuales a problemas del XIX. El lacrimógeno final con dos dedos de maquillaje para cada uno, baja la cortina y... a la cama. ¿Qué salva la película? La fotografía es muy bonita, la música (¡de Mozart!) ya no digamos, la playa es tan fea como todas las playas inglesas, pero el hotelito al fondo, que parece que es de verdad, ayuda mucho a la escenografía; pero... lo que convierte a ON CHESIL BEACH en un "obra de arte" es sin lugar a duda Saoirse Ronan. ¿Puede uno enamorarse de una violinista frígida y subirla a los altares de las diosas spypnic con un personaje así? Misterios del cine: se puede. Por un momento pensé que mejor sería esperar a ver alguna otra película en que hiciera de mujer de verdad, pero esa mirada azul del encuentro con el chico en el meeting pacifista es que te derrite los huesos. Solo por ese segundo ya es diosa for ever. 

Vamos con otras fotos, que la del encuentro no la he encontrado on the net:

el escenario

la ridícula cena previa a la irritante escena de cama

la cama


Ian McEwan y el amor

las fotografías del bosque

oh! qué bonito es el amor cuando no hay sexo...

y qué bien queda el desamor en esas playas frías, pedregosas y desoladas



el pérfido violín que consume a las jovencitas

los dos dedos de maquillaje del final lacrimógeno

y la diosa

Aunque para diosa, la siguiente foto que he encontrado en internet y que no sé de qué película será. Pero seguro que la encontraremos y veremos. Qué creación de belleza. Pero si hasta ese jersey parece un collar. 



Ah! de los personajes de las familias de los flashback, ni mención. En tres días que he tardado en hacer la reseña ya los he olvidado. 


lunes, 26 de febrero de 2018

LADY BYRD* - 2017 - GRETA GREWIG



Totalmente de acuerdo con Juan Manuel González. La vimos hace cosa de un mes y no me acuerdo de nada. Como una peli intrascendente más. Bueno sí, me acuerdo de una cosa: que la actriz principal, Saoirse Ronan era un artistaza (aunque no como para enamorar y subirla a los altares, eh) y que si le dan el Oscar bien ganado se lo tiene. Pero lo de Greta como directora es una pena. Con lo alto que había subido en este blog gracias a Frances Ha. 


De lo único que me acuerdo es de la casa azul. Y de que gracias a las lecturas posteriores a la peli saqué la conclusión que tenía mucho de autobiográfica y salía el puente de Sacramento, donde estuvimos tomando una cerveza cuando fuimos por allí. Pero todo en plan videoclip, vaya.

Una estrella por la desdramatización de algunas cosas y a pasar página de esta pareja, porque también este mes (10 de febrero) hemos visto la primera de Noah Baumbach, o sea, Kicking and Screaming de 1995 y aún me acuerdo menos de ella. La tiré del disco duro inmediatamente. Gracias a esta benévola reseña rememoro un poco de qué iba, ahhhh, ahhhh, de estudiantes y graduaciones, ahhh, ahhhh. 

domingo, 5 de febrero de 2017

MANCHESTER BY THE SEA** - 2017 - KENNETH LONERGAN



No es una obra maestra. Es un dramón. Pero contiene una tremenda TRAGEDIA o dos malas jugadas del destino, y eso la hace más grande de lo que es. Buen cine, sí. Con demasiados saltos adelante y atrás quizás. Algo monótono y machacón Cassey Affleck en su personaje. Majo el chaval (en USA salen buenos actores hasta debajo de las piedras). Bien también la nervios del hermano muerto. Y como contrapunto de todo el paisaje humano, el frío paisaje del invierno en Massachusset, la nieve, el mar, y esos colores azules y verdosos con barcos y y barandillas blancas que parecen de postal.


Pero si por algo le doy las dos** estrellas spypcin en vez de una es porque tiene un estremecedor minuto de MICHELLE WILLIAMS de esos que te clava en el asiento y del que sales diciendo lo de ... ¡pero qué tremendo puede llegar a ser el cine! Qué enorme actriz (o mujer) puede ser la tal Michelle Williams, diosa spypcin por BLUE VALENTINE, y diosa cada vez que aparece en pantalla. Incluso en esa primera aparición en la que casi ni se la reconoce:


Como irreconocible está en los posados de los festivales por donde ha ido promocionándose la película:



El de las gafas y malos pelos es Kenneth Lonegan. Un poco patán ya parece, pero bueno, hay que darle crédito.

La vimos en el cine de verdad el día del estreno en España (!!!). No había casi nadie y no tuvimos que soportar los chismorreos de los inexistentes vecinos de butaca. ¡Bien! Pero la oímos doblada y..., aunque yo era partidario de los doblajes al español porque por lo general eran buenos, no sé que pasa que esta vez nos rayaron bastante. Serán los tacos. Tantos tacos y tanto lenguaje soez y rudo. Si es que la vemos otra vez, que no creo que dé para una revisión, será en VO.