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domingo, 3 de mayo de 2026

WINGS OF HOPE - 1998 - WERNER HERZOG ***

 


Magnífico relato cinematográfico sobre una increíble historia de supervivencia en la selva después de haber sobrevivido a un terrible accidente de aviación. 

La superviviente lo hace muy bien, pero es gracias a la amabilidad y tacto del Herzog, cuya voz inspira siempre. La vimos gratis en youtube gracias a este enlace.

Siendo director y protagonistas alemanes, siempre es hermoso oír hablar español en territorios tan remotos. El encuentro final con el hombre que le salvó la vida, de quien no he conseguido un fotograma, es verdaderamente emotivo, sobre todo por la calma con que lo viven los protagonistas.



domingo, 29 de octubre de 2017

HAPPY PEOPLE, A YEAR IN THE TAIGA*** - 2010 - WERNER HERZOG



Aunque no lo parezca, hay tierra más allá de Cataluña, España y la Unión Europea. Mucha tierra. Mucha gente, y mucha vida. Estando yo en la escuela de Anguciana con nueve o diez años me aprendí de memoria los ríos de Asia y desde entonces nunca se me olvidó el nombre del Yenisei, ese segundo gran río siberiano que sube a desembocar en el Artico y que estaba entre el Obi y Lena. Su cuenca es inmensa pero durante toda mi vida para mí sólo ha sido un nombre...



La "Taiga" tampoco era para mí sino otro nombre mágico que ya no recuerdo cuando lo aprendí. Probablemente en segundo de bachillerato, cuando estudiábamos Geografía del Mundo (en primero se estudiaba Geografía de España). Solo era el nombre de un tipo de paisaje y una vasta región de Siberia. Pero cuando a comienzos de los ochenta vimos Derzu Usala, la Taiga pasó a ser la tierra de Derzu y el Capitán. Qué grandes personajes Derzu y el Capitán. Grandísima la película de Akira Kurosawa.


Bakhta es una pequeña aldea de la inmensa Taiga, situada junto al río Yenisei, poco antes de la desembocadura del río que lleva el mismo nombre de la aldea. Me ha costado encontrarla porque hay muchas Bakhtas en Rusia (sin ir más lejos hay otra en un embalse de cabecera del mismo Yenisei que me ha tenido despistado un buen rato). Pero en fin, a lo que íbamos, ahora, gracias a la película-documental de Werner Herzog que vimos ayer, el río Bakhta, la aldea Bakhta, la Taiga y el Yenisei son mucho más que unos nombres. Forman parte ya de nuestro más íntimo imaginario.


Aquí Bakhta con todas las chimeneas de sus casas echando humo en el crepúsculo del invierno siberiano, y a continuación el enorme Yenisei deshelándose. Las imágenes en movimiento son fantásticas.


Gracias al documental de Herzog vemos que el mundo no se acaba con la falta de entendimiento de los diputados que ocupan escaños en un parlamento regional, sino que se modela con las manos y unas pocas herramientas.


La construcción de unos esquís o una canoa, nos dejan con la boca abierta:


Curiosamente, en un lugar tan terriblemente frío, el río es, como en la selva, el nexo con la civilización y con la vida.





Y cuando se hiela, la gran autopista hacia el norte y el sur.


Autopista hacia los bosques, donde los hombres de Bakhta se dirigen en primavera a preparar las chozas y las trampas, y en otoño e invierno a cazar.


Herzog no da muchos detalles geográficos y con ello nos hacemos un poco de lío con los ríos porque cuando creemos estar en un Yenisei saltarín, más bien estamos en el Bakhta o incluso en alguno de sus pequeños afluentes.


No son los detalles lo que le interesa a Herzog sino la épica de la vida en una región con condiciones tan duras. Algunos nativos, como los Tek, parecen haber sucumbido al vodka ruso y no saben muy bien si echarse la culpa a sí mismos o a los rusos.


El personaje central del documental tiene un aire al propio director. Habla pausado y parece entenderse bien con los animales.




Pero si épicos se presentan los habitantes de Bakhta, no menos personajes de película son sus perros.


Las imágenes del jugueto con el reno en el río o el regreso a casa por Navidad nos ponen la carne de gallina:



Por todo ello y por muchas cosas más que podréis contemplar en ella, Happy People. A Year in the Taiga es un documental tres estrellas*** sPyPcin que, con mi nueva política bloggera y de intercomunicación con los lectores, podréis ver si me lo pedís por mail, siempre y cuando os identifiquéis debidamente.

Una cosa me faltaba por decir: a Bakhta también llegan los políticos, ja ja ja, pero los padres se llevan a los niños para que no se contagien.


Aquí el gran Herzog:




martes, 31 de mayo de 2016

ENCOUNTERS AT THE END OF THE WORLD** - 2007 - W HERZOG



Un viaje a la Antártida con las cámaras y los micrófonos de Werner Herzog es una buena propuesta para una velada. Pero como el día que la teníamos programada estábamos cansados y nos entró el sueño, la dejamos a medias para retomarla otro día. Los documentales, bien que lo sabe la 2, tienen un ron roneo que induce al sueño al más despierto, por lo que a la hora de la siesta son infalibles. Pero Herzog es algo más friki que los documentalistas al uso y siempre esconde sorpresas para que no te duermas. ENCOUNTERS está lleno de ellas. Desde que aterriza el avión en el mar helado (!!!)...


... vemos el atuendo antártico del equipo...


... se montan en el cacharro que les lleva al pueblo (siento no haber encontrado foto de ese vehículo  tan monstruoso) y vemos McMurdo (a donde también podemos ir con google earth para asombrarnos de su belleza (!):


Lo más parecido a una estación en interplanetaria, dice Herzog.


Tres o cuatro excursiones en la zona con contenido bien diverso. La primera es para el lugar de donde sacó las imágenes bajo el hielo que ya vimos en Andrómeda.





Otra es para entrevistar a un huraño investigador de pingüinos y dejarnos con el corazón encogido al ver a un pingüino desorientado (¿loco?)



Para la excursión al Volcán Erebus echa mano del archivo porque los cortos de los pioneros en su investigación no era fácil superarlos.

Aparte de las excursiones y sus magníficas imágenes, el documental trata de mostrar el lado humano de la gente que ha parado en tan inhóspito lugar: desde el estudioso de los glaciares al fontanero inca pasando por el conductor del monstruo del aeropuerto o los entrenadores para las tormentas.


Un Herzog al mes no hace daño. Y como sin sueño se pasa un buen rato se lleva dos estrellas** sPyCin.

Capítulo aparte es la música, como siempre en Herzog. Y es que... inspirados por los ruiditos de las morsas no puede haber pérdida.