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sábado, 9 de mayo de 2026

EL HOMBRE QUE PUDO REINAR** - 1975 - JOHN HOUSTON

 


Una cachondada de Houston cuando ya tenía 69 años a la que no le podemos dar tres estrellas porque no se la puede tomar uno en serio, pero divertida es un rato. Dos horas, lo que para el viejo cine era una "superproducción". Viejo cine, pero no tanto. A mí me recuerda a las películas que veíamos en Santoña a mediados de los sesenta, aunque esta es de 1975 (!) cuando ya se empezaba a pasar la ola de la contracultura. 

Todo arranca de un relato de 1888 de Rudyard Kipling, un autor seguramente sobrevalorado por la propaganda del imperialismo británico y por su influencia en el mundo del cine, especialmente el infantil (El rey de la selva) del que yo nunca he sido muy devoto. 


En todo caso, un hombre que según la wiki se movió por toda la India, lo que en aquellos tiempos implica una gran vocación geográfica. Como el relato es producto de su imaginación yo había pensado que Kafiristán era un lugar imaginario, pero mira por donde que no, que es un lugar real que está entre las dos quebradas (que diría un argentino) que más me llamaron la atención de Afganistan cuando pasé por allí con el paramí

Justamente la actual provincia de Nurestán, ubicada entre el corredor de Wakhan y el paso Khiber entre Kabul y Pakistán. La visito con google earth y no me extraña que para las tomas de nieve Houston optase por rodar en Chamonix y para las asperezas del paisaje afgano y sus posibles fortalezas, echar mano de las khasbas del sur de Marruecos.

Al paso por Ait-Benhaddou el corazón nos dio un vuelco: ¡ahí hemos estado! (.... recordamos también al pasar por allí con el paramí)

De los escenarios urbanos (decorados cinematográficos) donde transcurre la segunda mitad de la película no he conseguido ningún fotograma. Este que pongo aquí tiene más que ver con las gotas eróticas que tenían todas aquellas superpreducciones de Hollywood (las otras dos son el culo de una muchacha que tienta a Michael Caine y el propio culo de Sean Connery ja ja ja cuando lo visten de rey). Diez años antes nos lo hubieran cortados los censores.

Me dicen las socias del spicin club que ya la habíamos visto pero yo juro y perjuro que yo no porque el cine de infancia no lo olvido tan rápido como el de adultos. Por lo menos puedo asegurar y aseguro que no había dejado rastro de ello ni en el spypblog ni en el spicin, ea.


martes, 1 de noviembre de 2016

THE LIFE AND TIMES OF JUDGE ROY BEAN *** - 1972 - JOHN HUSTON



Después de los dos últimos y lamentables westerns de nuestra última programación (Slow West y Pat Garret) miedo me daba ponerme a ver esta gamberrada de John Huston filmada a comienzos de los setenta en plena ola de la contracultura. Si a eso sumamos el cero spypcin a Huston por poner a dos amantes hippies entre caballeros de la Edad Media (Paseo por el amor y la muerte), no es de extrañar que se me haya ido la mano en la calificación. Cuando esperas lo peor y te lo pasas de cine, caen las estrellas spypcin una tras otra. Hasta tres*** que le he puesto, ala.


Al Oeste del río Pecos, comienza diciendo la película, estaba el Salvaje Oeste. Más allá del río Pecos está el río Bravo, o río Grande que hace de frontera entre Texas y México desde Ciudad Juárez hasta el mar. Gracias a Google podemos ir en un visto y no visto a los escenarios reales del lejano Oeste. Como gracias al cine podemos fabular historias y reírnos con ellas. Es lo que hizo Huston en esta película. Y a fe que nos reímos a gusto. Paul Newman da cuerpo a todo un personaje.


Pero la primera frase que les suelta a los forajidos que aparecen por allí es la de si tienen "fibra moral" para ser sus ayudantes con la justicia. Fibra moral, fibra moral, que buena sustancia esa.


Antes había aparecido Anthony Perkins a dar cristiana sepultura a la patulea de vagos y maleantes que en la primera escena cambian el rumbo del forajido Roy Bean: intentan matarle y acaban por convertirlo en juez. Genial Perkins. Claro que sí, a los malos hay que enterrarlos cristianamente.


El nuevo juez ya tiene un buen programa: ahorcar forajidos y darles cristiana sepultura.


También hay una mujer. Nada menos que Victoria Principal, que años después se haría famosa en la serie Dallas.


Y una diosa, presente siempre en los pensamientos del héroe (como tiene que ser en un don Quijote) , y que baja a la tierra a cerrar la historia: Ava Gadner:


Hacia el final de la película Victoria Principal le deja hueco a Jacqueline Bisset, pero ninguna de las tres consigue el título de diosa spypnic. Porque ni Huston es especialista en hacer diosas ni los westerns suelen ser películas de mujeres.


John Huston tiene una aparición desternillante y le deja un oso al juez. Se lo debieron pasar de muerte filmando toda esta cachondada:


Vale. No es una obra maestra. No la veáis pensando que es una tres*** estrellas spycin porque en ese caso os podrá decepcionar. Pero es una película que hay que ver y con la que seguro podréis pasar un buen rato. Ah! y salir de ella con la fibra moral tensada para dar a los "rufianes" (ja ja ja) su merecido.  

miércoles, 22 de junio de 2016

PASEO POR EL AMOR Y LA MUERTE º - 1969 - JOHN HUSTON



Cansados de no encontrar nada bueno en el cine reciente, nos programamos (sábado 4 de junio del 2016) una película de John Huston que vi de estreno en Barcelona a comienzos de los setenta de la que recordaba vagamente que me había impactado bastante. Debió de ser porque yo era hippie por entonces (o aspirante) y que eso de poner hippies en la Guerra de los Cien Años quedaba chulo. Como siempre he sido muy perezoso para leer cuatro palabras seguidas en inglés nunca se me había ocurrido traducir la leyenda de la carátula, pero ahora que lo hago lo entiendo todo: "quizás ellos necesitaban hacer la guerra tanto como nosotros necesitamos hacer el amor". Toma frasecita.


Houston pone a su hija a eso de hacer el amor con un estudiante que huye de París para ver el mar, mientras sus primos hacen la guerra y la gente huye de un lado para otro.


Y hasta vemos a Houston celebrando su ocurrencia.


Qué cosas más malas se traga uno cuando es joven y hasta se queda impresionado con ello. Supongo que por la escenita del descuartizamiento del enemigo, que a mí la violencia no me ha gustado nunca nada.


Venga, un cero pelotero para Houston por hacer aquel viejo cine histórico americano que se tomaba la historia de Europa por el pito de un sereno. Y a olvidarla para siempre.

Como lo mío no es descuartizar a Houston, si queréis más datos y fotogramas sobre la peli os paso esta crítica de un tipo que se toma el cine más en serio que yo: Aquí su reseña.