sábado, 19 de abril de 2014

THE MOGULS ººº - 2005 - MICHAEL TRAEGER



El cero pelotero es insuficiente. Incluso la calificación de CINE COLONOSCOPICO, también se queda corta. Con The Moguls, el spyCIN inventa hoy una nueva calificación: películas que te da vergüenza decir que las has visto. 

Hay noches tontas en que piensas que lo mejor para ellas podría ser una comedia, y entre que Jeff Bridges hace muy bien de patán y que prometía algo de sexo, caímos en la trampa. Horror, horror, horror. Película de idiotas para idiotas. Porque no es que esté mal hecha, es que lo de alguien que filma a unos tipos que filman cine porno de espaldas a los actores, no se le ocurre más que a un idiota. Aquí el interfecto, el señor MICHAEL TRAEGER cuyo nombre habrá que poner en alguna lista negra para no volver a caer en mayor vergüenza.


Y por cierto, en la lista negra, también entra Jeff Bridges, porque de los actores con los que alguna vez nos hemos reído a gusto, se espera que no protagonicen cualquier cosa. Patán, eres un patán, Jeff Bridges, y no sólo en la pantalla.



RUBY SPARKS *** - 2012 - JONATHAN DAYTON y VALERIE FARIS



Tres estrellas *** spyCIN, o sea, que a verla y a pasar un buen rato, porque es una comedia simpática sobre el viejo tema del "pigmalión", esto es, el hombre que construye a la mujer de sus sueños. En ese sentido la carátula de la película es de lo más explícita sobre el arte empleado para ello: la escritura. Porque como nos dice en su discursito del final, el amor es magia y la escritura también. Plas plas plas plas, y ya no cuento más. De la película, claro está, porque en la vida real, en la vida del cine, hay otras películas que es muy divertido contar, pero... mejor leerlas después de haber visto la película para que no interfieran en ella. Y es que son tan curiosas y originales que creo que pueden llegar a interferir, ja ja ja. 


Bueno, antes de la segunda historia, un par de fotos y de notas sobre alguna cosilla curiosa o que se podría mejorar. Si en la recientemente comentada THE PERKS OF BEING A WALLFLOWER el chico escribía a mano, aquí lo hace con máquina de escribir (!!!) en el 2012 (???). ¿Toque vintage? ¿Manía herd en hollywood? Qué se yo...


 La figura del hermano, como el único contacto con el exterior del joven escritor protagonista, tiene su gracia al principio cuando le da algunos consejos sobre el éxito de los temas que pueden interesar a los lectores, pero luego queda algo desdibujado como secundario y es una pena porque su papel creo que daba para algo más (y su guapa mujer también). Y es que a la película le sobran algunos metros cuando se queda estancada en los juegos de escritura/escenas entre el chico y la chica y parecía pedir algún contrapunto. 


Tampoco la figura del psisólogo de lujo que trata al protagonista tiene la relevancia que parece apuntar al principio, aunque eso es casi mejor porque lo de meter a un psicólogo para intentar resolver los problemas  que le da el éxito a un jovencito escritor no deja de ser del género tonto.


Más acertada me parece a mí la desolada casa moderna donde se ha puesto a vivir el escritor triunfante, ja ja ja ja, un mundo de arquitectura tan blanca, torpe y anodina como la propia mente del chico.


Digamos también de paso, que la película sale del atasco pigmaloniano con un bonito final que no era fácil de prever, y que ahí es donde se gana la tercera estrella spyCIN que estaba a punto de perder.


Y ahora que ya la habéis visto, vamos con las otras historias, las de sus realizadores, no menos sorprendentes que la de la propia película porque eso de que el director sea una pareja (o matrimonio) tiene su cosa, sobre todo tratándose de una comedia de amor.


RUBY SPARKS es el segundo largometraje de JONATHAN DAYTON y VALERIE FARIS. Su primera película, LITTLE MISS SUNSHINE no fue un tres*** estrellas sPyPcin porque en el 2006 no había nacido aún el sPyP pero se las damos gustosamente con efecto retroactivo. Buenos temas, mucha gracia, divertidos personajes y sobre todo, originalísimos guiones... pero... ¿de quién es el guión de RUBY SPARKS? ¿Quién es esa ZOE KAZAN que figura en los créditos? pues... tachá, nada más y nada menos que... ¡la propia protagonista de la película! ¡toma ya!


Una chica no muy espectacular pero con unos ojos que echan chispas. ¿Diosa spyCIN? ñññññ, creo que aún no porque en la película brilla menos que en este fotograma, pero en fin, seguro que pronto lo conseguirá. Como consiguió en la vida real (!!!), y esa es la última sorpresa que nos depara el backstage de Ruby Sparks, el amor de verdad del actor protagonista (!!!), el desgarbado PAUL DANO, que ya brilló con luz propia en Little Miss Sunshine.


¿Tiene gracia la cosa, no? Es como si fueran dos películas en una.








martes, 15 de abril de 2014

DIE FLAMBIERTE FRAU º - 1983 - ROBERT VON ACKEREN



A comienzos de los ochenta ya había pasado la primera ola de "clásicos" de un cine erótico o "de destape" que aún no se había atrevido con el BDSM (me imagino que esas cuatro siglas, así juntas, aún no se usaban por entonces). Será por eso que alguien se atreva a calificar a DIE FLAMBIERTE FRAU de un clásico del género BDSM en la temprana fecha de 1983. No había leído mucho sobre lla y yo me temía lo peor, pero no importa, era un clásico (¡y de BDSM!) así que había que verla. Y a fe que no decepciona... ja ja ja.  Para nada. Cine COLONOSCOPICO de primera. Cero pelotero en estrellas sPyPcin pero muchas risas al pensar en semejante bodrio que..., pasaré a relatarles por seguir un poco con las risas. 


La guapísima GUDRUN LANDGREBE enfundada en una gabardina a lo Catherine Deneuve, decide dejar al macarra de su marido para dedicarse a la bonita profesión de la prostitución, encontrando así buenas consejeras y amigas (como no podía ser de otro modo tratándose de este buen oficio)


A pesar de que la advierten de que no se enamore nunca de sus clientes, va y se enamora del primero que le entra, ahhhh... y que, mira tú, resulta ser un gigoló (!!!). Viene entonces uno de los mejores diálogos de la película cuando éste le confiesa que a sus clientas no les hace nada especial, que vienen a que les de ternura...,


 ....a que les digas lo guapas que son, etc. "pues para perversiones bastante tienen ya con su marido" ja ja ja ja ja. Muy bueno, muy bueno. Se montan entonces un duplex compartido, él trabajando abajo y ella arriba, un buen trabajo, como los de ahora, muy rentable y sin salir de casa.


Pero claro, enseguida se empieza a ver que el trabajo de ella es mucho más interesante y tiene mucho más éxito que el de él...


porque los hombres con corbata, maletín y gafitas son perversos de verdad y necesitan mano dura, o por lo menos imágenes de correas negras y transparencias.


Desde el primer momento queda claro que todo esto de la prostitución no es un mundo sórdido ni perverso, sino algo muy de llevar con tranquilidad y sin dramatismos. Pero ah, ahí viene cuando la mata: porque la verdadera perversión está en el amor y la envidia que el chico siente porque a ella le va mejor. Entonces va y la quema.


Aunque al final no muere y vuelve al Bar donde empezó su carrera de prostituta y se encuentra a su amiga y se ríen mucho. 

El artífice de esta onvra maestra del cimne alemán es este siñor tan serio llamado ROBERT VAN ACKEREN (Berlín 1946) que a mayor gloria del cine errótico errático ha hecho más peñículas, pero no de tanto exitazo como esta. 


Que Satán le tenga en su Jloria. Ameñ.

miércoles, 9 de abril de 2014

EVERY DAY *+ - 2010 - RICHARD LEVINE



Un año antes de hacer de hijo de la histérica Ellen Barkin (o de su personaje en Another Happy Day) a Ezra Miller le había tocado como madre en la pantalla una angulosa Helen Hunt que tenía a su pobre marido en el dique seco porque, entre otras cosas, se le había ocurrido traer a su "simpático" padre a casa.  


Más que con la madre, Ezra Miller lidia en esta película con su santo padre, que no acaba de llevar bien lo de que sea gay.


Pero aunque la película toque varios palos (por eso su director, Richard Levine, es hombre de series), el núcleo principal acaba siendo el del adulterio del padre, a quien su compañera de trabajo, Carla Gugino, se lo pone a huevo. 


Más que a huevo, se lo propone con descaro, y no una, sino dos veces, porque en la primera no estaba suficientemente maduro. Y así, las escenas centrales de la película acaban siendo las de la piscina comunitaria del edificio de apartamentos de Carla. La primera con el casi, y la segunda con el toma...



¿Qué tendrán los adulterios y las piscinas interiores que nos gustan tanto?

La parte más débil de la película es justamente la que retrata las reuniones de trabajo de los guionistas de las series, es decir, de los adúlteros, con un jefe que es medio tonto o no acaba por dibujarse. (Seguramente algún jefe que tuvo Richarde Levine).


Entendámonos, el de la foto es Richard Levine, el director de series ahora metido a director de EVERY DAY, y no el director de series de la película (cuarto en la carátula). 

Otro punto débil es el de la familia finalmente feliz..., ah ah ah ah. Pero ¿qué le vamos a hacer? La familia siempre gana.


Como tiene su gracia y pasas un buen rato, podría ser una dos** estrellas sPyCin, pero si no le pillas la gracia pues se podría quedar en una* estrella sPyCin. ¿No dije alguna vez que estaría bien crear la calificación de estrella y media *1/2 sPypcin. Pues ale, para esta.


lunes, 7 de abril de 2014

ANOTHER HAPPY DAY ** - 2011 - SAM LEVINSON



Las películas en torno a una boda con todo el barroquismo de problemas de una familia extensa es tema que me raya muchísimo; pero era premio Sundance (ahhhh) y había que ver de nuevo a Ezra Miller. El problema es que a quien se le ve, y más de la cuenta, es a una decrépita ELLEN BARKIN (diosa sPypcin por Melodía de Seducción/ Sea of Love de Harold Becker, 1989, -aunque aún no la haya puesto) que en los créditos sale como coproductora de la película, y que según internet ¡ahhh! era amante del jovencito director Sam Levinson, veintiocho años más joven que ella (!!!). ¿Donde estaba la película entonces? ¿Fuera o dentro del escenario?


Ellen Barkin va a la boda de un hijo que se quedó a vivir con su exmarido y lleva consigo a sus otros tres  problemáticos hijos, Elliot (Ezra Miller), Alice (Kate Wosworth) y el peque, que es el más cachondo de los tres, pero como es muy peque no sale en los créditos ni en casi ninguna foto. Pongo esta que es la única que he encontrado:


Allí Ellen tiene que lidiar con su madre (que en la ruptura se puso del lado de su exmarido),


... con sus cotillas hermanas, con su ex marido (como no podía ser de otro modo), y sobre todo con su nueva esposa, la fiera de Demi Moore, por lo es de suponer que la paz es imposible y que los problemáticos hijos van a estar como pez en el agua.


Si odias a las familias extensas y le coges el punto, te puedes reír un rato y entonces sería un dos** estrellas sPycin, pero como te quedes enganchado en los problemas emocionales de Ellen Barkin (o como se llame su personaje) se le cae una estrella rápidamente.


Al quite está su nuevo marido, que parece no querer enterarse de la fiesta y que nos hace reír con su cara de tonto en el último tramo de la película.  Está Kate Bosworth que tiene algunos planos muy bellos.


Y obviamente, Ezra Miller, que se evade del muermo familiar con un poético colocón amenazando suicidio en medio de la boda, y que al final de la película se come la pantalla con este fotograma.


Con esos mimbres, yo le devuelvo las dos**.  Porque... ¿qué os dice esa mirada de Ezra? Más claro, agua.


martes, 1 de abril de 2014

CITY ISLAND *** - 2009 - RAYMOND DE FELITTA



Tres*** estrellas sPyCin para esta divertida comedia que encontró la presidenta del cine club sPycin buscando filmografía de EZRA MILLER. ¿Que quién es EZRA MILLER? Le vimos en el papel de gay en THE PERKS OF BEING A WALLFLOWER pero no comenté nada de él (ya sabéis porqué: a mi me interesan mucho más las chicas...je je je je). De todos modos en alguna crítica leí que decían que el tipo se comía la pantalla y es verdad.


Aunque Ezra Miller sea un secundario, su friquismo con las gordas alegra mucho la película y rellena la trama central en la que también Andy García, funcionario de prisiones y marido mostrenco, está genial.


Juliana Margulies lo hace bien de mujer de sangre italiana con los morretes acorchados, pero la que se lleva el trofeo de diosa sPycin es EMILY MORTIMER, obviamente de la mano del director RAYMOND DE FELITTA que la va ascendiendo poco a poco según avanza la película hasta un final maravilloso en el que recuerda a esos héroes que todo lo arreglan y desaparecen.


Bueno, lo de arreglar es un decir, porque yo no doy un duro por una familia como la de Andy y Juliana, o en general, por cualquier familia que ya tiene a los hijos criados, pero como una comedia tiene que tener un "final feliz" ahí les tenemos a todos en la mesa del jardín celebrando las tres*** estrellas que les hemos dado.


Y como suele ser habitual en estos casos, firmamos con la foto del director, Raymond de Felitta (New York 1964), a quien esperamos a ver pronto. 





RUDE BOY ** - 1980 - JACK HAZAN Y DAVID MINGAY



La gran película biográfica de THE CLASH es THE FUTURE IS UNWRITTEN, (v SPYP 6 mr10) rodada como homenaje al fallecido JOE STRUMMER.  Veintisiete años antes, THE CLASH estaban en plena efervescencia y el par de productores y directores Hazan y Mingay (de quienes no sé absolutamente nada ni me voy a poner a investigar) hicieron una especie de película/documental en la que el grueso del metraje se lo llevan las actuaciones de la banda en distintos locales del Reino Unido.


Para darle aires de película cogieron como tema la historia de un roadie (chico que les ayuda en los montajes del escenario en las giras) que al parecer era auténtico, y al final, entre lo patán que es el tipo y el rollo de los CLASH sale una cosa muy divertida y hasta yo diría que actual, porque esa forma de hablar a medias, no entender nada, hacer el burro en el escenario y tener como telón de fondo las manifestaciones en la calle de los tiempos revueltos y las crisis sociales me suena a mí de algo.

Dos estrellas** sPyCin, una foto del protagonista, y muchas ganas de visionar de nuevo THE FUTURE IS UNWRITTEN para ver a los CLASH con veinticinco años más contando su loca vida.